Hace aproximadamente un mes hablaba sobre la importancia del tiempo a la hora de constituir un ahorro. Pero, ¿que pasa si no tenemos tiempo para constituir un ahorro?
Si tenemos en cuenta que cualquier de nosotros con 30 años cumplidos, no tendrá ocasión de tomarse «un respiro» durante su vida laboral, porque implicaría no cobrar el 100% de la pensión, el concepto del ahorro privado se hace necesario para mantener nuestro nivel de vida actual.
Si te resulta indiferente este aspecto, debes saber que tendrás que adecuar tu nivel de gastos a tus ingresos y probablemente adaptarte a vivir con un 60-70% de lo que ganas hoy en día.
En principio si vives solo y no tienes cargas familiares, quizás lo puedas llevar a cabo, pero ¿que pasa si tienes familia o personas que dependan de ti ? ¿Podrás mantenerlos ? y peor aún, ¿que pasaría si tu faltaras o no pudieras valerte para poder trabajar?
La opción de un seguro de vida se hace necesaria en una situación como la que te indico. Te da la tranquilidad de que si te pasa algo a ti, la persona que sostiene económicamente a la familia, un capital suficiente podría hacerle frente a los gastos que están por venir, no solo la hipoteca, que doy por hecho que ya tienes un seguro que te protege de dicha inversión. Los gastos que están por venir son nuestra propia formación, los estudios de los hijos, las reformas y adecuación de la vivienda cuando se van cumpliendo años, las enfermedades…
Por todo ello un seguro de vida es un acto de responsabilidad con respecto a nuestra familia, sobre todo si somos los responsables económicos del sustento del hogar.